En 2025, el Instituto para las Obras de las Religiones (IOR) consiguió un beneficio neto de 51 millones de euros y un dividendo para el Papa de 24,3 millones de euros.
El Instituto para las Obras de Religión (IOR), tras una serie de reformas, es cada año más solvente. Lo que contrasta con el déficit de la Santa Sede.
La Autoridad de Supervisión Financiera del Vaticano se está adaptando cada vez más a las normas internacionales. En 2023, hubo 123 casos sospechosos, 118 de los cuales fueron notificados por el IOR.
Se publicó el balance 2022 de la Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica. El organismo aportó más de 32 millones de euros para cubrir las necesidades de la Curia romana.