Mons. Urbanc presidió la apertura de la 55ª edición de la tradicional fiesta cultural, que este año se vive en clave pastoral por el bicentenario del natalicio del ilustre fraile catamarqueño.
Junto a la imagen del beato Mamerto Esquiú, la Virgen fue llevada al Predio Ferial de la provincia. La invocación religiosa fue encabezada por el obispo diocesano, Mons. Luis Urbanc.
En el pabellón destinado a la Virgen del Valle, servidores de la parroquia San José de Piedra Blanca y miembros de la comunidad franciscana compartieron aspectos de la vida del beato.
Acompañada por una imagen del beato Esquiú y vestida con el nuevo manto confeccionado para la ocasión, la Virgen del Valle presidió la ceremonia inaugural en el Predio Ferial Catamarca.