"La gente, cansada y traumatizada por la violencia, reza con lágrimas en los ojos", aseguró el obispo de Pekhon, monseñor Felice Ba Htoo, tras cinco años de guerra civil.
Al concluir su audiencia general el Santo Padre dirigió sus pensamientos a quienes siguen sufriendo en medio de los numerosos conflictos armados del mundo.
En un llamamiento conjunto, las tres Iglesias autóctonas exhortan a detener "las horribles masacres" perpetradas en los últimos días.
Fue con motivo de una resolución aprobada por el Parlamento Europeo, que pide la retirada de las tropas ruandesas del territorio congoleño.