El barco, que transportaba portadores del peligroso hantavirus, entró en el puerto de Tenerife, donde permanecerá fondeado hasta que desembarquen los pasajeros.
En un mensaje por el 40° aniversario de la creación de la fundación Juan Pablo II para el Sahel, el Papa reiteró el llamado a trabajar por la seguridad, la justicia y la paz de quienes allí habitan.