Dedicada a la protección de la humanidad en la era de la revolución digital, la encíclica alerta sobre los riesgos de un desarrollo tecnológico sin ética "que sirva al poder de unos pocos".
"La persona humana lleva dentro de sí una libertad, una vida interior y una vocación a amar y adorar a Dios, que ninguna máquina puede reemplazar ni bloquear", dijo el Papa durante la presentación.
Esta fecha, se asegura, sitúa al nuevo pontífice en una continuidad directa con la tradición de las encíclicas sociales que contribuyeron a definir el compromiso de la Iglesia con el mundo moderno.
Inauguran en México el Curso de Verano de la Escuela de Economía de Francisco, que impulsa la construcción de un modelo inclusivo y equitativo.