En el estadio Santiago Bernabeu, el Papa animó a las nuevas generaciones a vivir la fe con alegría, salir de los propios ambientes y convertirse en protagonistas de una Iglesia abierta al encuentro.
El Santo Padre depositó una Rosa de Oro a la madre y patrona de la arquidiócesis de Madrid, en la catedral metropolitana y exhortó a abrir espacios de comunión, amor fraterno y armonía.
La reunión privada tuvo lugar en la Nunciatura Apostólica de Madrid. León XIV "escuchó con afecto y atención" y expresó "su cercanía y compromiso", informó el Vaticano.
El Papa se dirigió a los miembros del Parlamento español y afirmó que la vida debe protegerse desde la concepción hasta su fin natural y que la guerra constituye un fracaso para la sociedad.