El Papa continuó su catequesis sobre los pecados capitales y definió la ira como un vicio omnipresente y destructivo de las relaciones humanas, que se supera mediante el perdón y la reconciliación.
En la audiencia general, el Papa continuó su catequesis sobre los pecados capitales y reflexionó sobre el vicio de la avaricia, que afecta tanto a quienes tienen mucho como a los que tienen poco.
El arzobispo aseguró que estas orientaciones son parte de los "frutos del camino sinodal, iniciado como Iglesia que peregrina en Rosario por las distintas comunidades parroquiales y educativas".
Fue en el marco de un encuentro en la catedral platense, donde quienes se dedican a esa tarea específica buscaron alternativas para seguir acompañando los procesos de fe de las personas adultas.