En su visita a la ciudad del sur italiano, conocida por el vertido ilegal de residuos tóxicos, denunció la cultura de arrogancia y criminalidad en la crisis medioambiental.
Durante su visita a Acerra, el Papa apeló al desmantelamiento de las "alianzas criminales" y la construcción de un pacto social capaz de detener la destrucción ambiental en la región de Campania.
En sintonía con los ambientalistas, los obispos indicaron que la extracción minera podría terminar contaminando ríos y mantos acuíferos por el uso de productos químicos.
En su Mensaje para la 44ª Jornada Mundial del Turismo que se celebra hoy, el Vaticano denuncia la "violencia contra la naturaleza" y pide proteger el medio ambiente y el patrimonio cultural.