Es la propuesta del arzobispo de San Juan de Cuyo para este tiempo de Cuaresma. "Anímate a rezarle y a pedirle a Dios que te haga un hombre y una mujer nuevos en la fe", expresó.
"Para ser su discípulo no basta con contemplar su divinidad. Es necesario ´escucharlo', dejarnos enseñar por su Palabra. Esto tiene como consecuencia obedecerlo y seguir tras sus huellas", subrayó.
"La Cuaresma es un tiempo para adentrarnos en la Palabra de Dios y dejar que ella se adentre también en nuestros corazones", sugirió el arzobispo de San Juan de Cuyo en una reflexión para este tiempo.
El arzobispo de San Juan de Cuyo advirtió sobre tres tentaciones "comunes" de las cuales hay que cuidarse en este tiempo: el escepticismo, el egoísmo y la hipocresía.