El patriarca latino, junto con el ortodoxo, y representantes de la Orden de Malta, visitaron la Franja en la que "las familias siguen padeciendo un grave sufrimiento".
El párroco argentino de la Sagrada Familia se hizo eco del llamamiento del Papa. Denunció escases de alimento, agua y medicinas. Más de 900 personas muertas a pesar del alto al fuego.
Entre las emergencias más preocupantes se encuentra un aumento generalizado y sin precedentes de roedores en toda la Franja.
Con la apertura de la Franja de Gaza a la ayuda humanitaria, el Santo Padre envió 5.000 antibióticos para los niños más afectados por el conflicto que ya dura dos años.