En un mensaje al arzobispo Paul Gallagher, el Papa alentó a encomendar a Dios a los fieles que padecen el conflicto y a implorar el don de la paz para el mundo y las familias.
El Papa enfatizó ese principio, inscrito en la conciencia de toda persona y reconocido en el derecho internacional. Hizo un llamado a las partes en conflicto en todo el mundo a cesar las hostilidades.
Tras la misa en Albano, el Papa pidió proteger los lugares sagrados y reiteró su llamado urgente a un alto el fuego en Gaza. "Hay que rezar, pero también trabajar concretamente por la paz", afirmó.
Lo expresó el Papa tras el rezo del Ángelus. También aseguró sus oraciones por las víctimas de la explosión en un liceo de la República Centroafricana, que dejó 29 muertos y centenares de heridos.