"Déjame besarte la mano", dijo Su Beatitud Sviatoslav Shevchuck al sacerdote Oleksandr Bogomaz, quien estuvo recluido recientemente por los ocupantes rusos en Melitopol.
Tras el Ángelus, el Papa recordó este domingo la guerra en el país de Europa oriental, y también la Jornada de Oración y Recaudación de Fondos para la Iglesia, que se desarrolla en Polonia.
Los obispos de la Iglesia Greco-Católica Ucraniana piden la "liberación inmediata" de los sacerdotes, acusados de actividad "subversiva" y "guerrillera".
Nueve meses después de la agresión rusa en Kiev, Francisco envió una carta en la que expresa sufrimiento y cercanía a la población que califica de "noble y mártir".