Los patriarcas y jefes de las Iglesias reclamaron investigar las agresiones y proteger a la comunidad cristiana y a quienes visitan Cisjordania en solidaridad.
Tras el Ángelus, León XIV recordó la oración del Rosario durante octubre, pidió rezar por Tierra Santa y las víctimas de la violencia, y llamó a acompañar a las familias y a los jóvenes.
El Secretario de Estado sostuvo que es el único camino hacia una paz justa y duradera, expresó preocupación por Gaza y los nuevos asentamientos israelíes, y condenó la violencia contra los cristianos.
El patriarca latino de Jerusalén ha celebrado la solemnidad de la Asunción en Taybeh, el único pueblo cristiano de Cisjordania y donde los ataques no cesan.