El patriarca latino de Jerusalén ha celebrado la solemnidad de la Asunción en Taybeh, el único pueblo cristiano de Cisjordania y donde los ataques no cesan.
Tras el Ángelus, León XIV pidió reanudar el diálogo y la diplomacia, detener los ataques y garantizar la igualdad de derechos para todos los habitantes de la región.
El patriarca latino, junto con el ortodoxo, y representantes de la Orden de Malta, visitaron la Franja en la que "las familias siguen padeciendo un grave sufrimiento".
Un "secuestro ilegal e ilegítimo", calificó el Patriarcado Ortodoxo de Jerusalén el accionar de las autoridades israelíes de una propiedad adyacente al monasterio de San Onofre.