Tras casi tres años de clases suspendidas. "Vimos lágrimas de alegría en los ojos de los niños y sus padres", dijo el párroco de Gaza, padre Gabriel Romanelli.
El franciscano y director de las Escuelas de la Custodia de Tierra Santa pidió reconocer el sufrimiento de los inocentes y renovar el compromiso por una paz que calificó de urgente.
Ante la Asamblea General de la ONU, reafirmó su respaldo a la UNRWA, expresó preocupación por la muerte de trabajadores humanitarios y renovó su compromiso con los refugiados palestinos.
En declaraciones a los periodistas, a las afueras de Castel Gandolfo, León XIV lamentó que "desafortunadamente, el pueblo de Gaza aún no recibe ayuda humanitaria".