El patriarca latino de Jerusalén ha celebrado la solemnidad de la Asunción en Taybeh, el único pueblo cristiano de Cisjordania y donde los ataques no cesan.
El párroco Bashar Fawadleh alertó sobre incursiones, incendios y ocupaciones de tierras. Reclamó protección internacional y suplicó a la Iglesia acompañar a esa comunidad.
La Fundación Ayuda a la Iglesia Necesitada alertó que docentes palestinos de Cisjordania que trabajan actualmente en Jerusalén podrían perder sus empleos.
Jóvenes islamistas radicalizados incendiaron deliberadamente el árbol de Navidad en Cisjordania. "Este es un acto reprensible que no promueve la convivencia", condenó el nuncio.