El patriarca caldeo y el primer ministro iraquí preocupados por el retorno de los cristianos al país
Al Kadhimi, nuevo primer ministro de Irak, visitó la ciudad de Mosul y la Llanura de Nínive, seis años después de que los yihadistas del Estado Islámico conquistaron la metrópoli del norte del país.
A cinco años de la llegada del Estado islámico y la consiguiente expulsión de las comunidades cristianas de la llanura de Nínive en Irak por parte estas milicias y a dos años de la derrota militar del Califato, "poco se hizo para restituir a las familias de prófugos y evacuados, una casa y un retorno seguro a su vida de antes", se lamenta a AsiaNews el padre Samir Youssef, párroco de Enishke, en el Kurdistán iraquí la diócesis de Amadiya, que en estos años se ocupó de miles de cristianos, musulmanes y yazidíes que debieron emigrar.
Del 3 al 13 de agosto, en Bagdad, Irak, se llevará a cabo el Sínodo de la Iglesia Caldea, la novedad de este Sínodo está en que abrirá las puertas a los laicos con el objetivo de "apoyar la participación popular en la vida de la Iglesia" en un momento particularmente crítico para la estabilidad de Irak.