La identidad visual surgió de un trabajo conjunto con el Consejo Presbiteral y el Consejo Pastoral. La propuesta reúne símbolos de la fe, la devoción mariana y el territorio correntino.
La predicación estuvo a cargo del arzobispo emérito de Corrientes, monseñor Andrés Stanovnik, quien acompañó a los presbíteros durante estos días de oración, silencio y reflexión.
Con una procesión y la misa celebrada en la capilla Mater Dolorosa, la comunidad parroquial renovó su devoción a la Virgen bajo esa advocación. "Su ejemplo enseña a no ser indiferentes".
Las actividades incluyeron una multitudinaria procesión por las calles de la ciudad y la misa presidida por el obispo de Santo Tomé, Mons. Gustavo Montini.