"El misterio de la Trinidad que no es entendible desde la razón, sino desde la fe, ayuda a descubrir que el amor del Padre es gratuito, generoso y nos ama libremente", destacó el obispo lomense.
"Es la ocasión de renovar nuestra devoción al Espíritu Santo y considerarlo como el inspirador y animador principal de nuestra vida cristiana", aseguró el arzobispo emérito de Corrientes.
"Pentecostés es el cumplimiento de la principal promesa de Jesús, a la que le atribuye una trascendencia inigualable", destacó el arzobispo emérito de Corrientes en su sugerencia para la homilía.
El obispo de San Francisco compartió una reflexión