Tras orar por la paz en la Abadía de Monte Cassino, León XIV visitó otro lugar con una tradición de peregrinación centenaria.
El obispo de Avellaneda-Lanús acompañó la fiesta patronal del Centro Misionero Santísima Trinidad, de Remedios de Escalada, e invitó a contemplar el misterio de Dios como fuente de amor.
El obispo de San Francisco destacó que la dignidad de la persona es un don de Dios que no depende de sus capacidades, bienes o decisiones, especialmente en un tiempo marcado por los desafíos de la IA.
El obispo emérito de San Isidro reflexionó sobre este misterio e invitó a vivir la comunión y el respeto por las diferencias. "Alcanzar la plenitud de nuestras personas", pidió.