Ante una sociedad marcada por el cansancio, la fragmentación y la soledad, León XIV exhortó a los obispos italianos a mirar el mundo con los ojos de Cristo y ser una Iglesia más misionera.
El Papa evocó al "santo humilde y pobre" que habla al mundo en busca de "signos de esperanza".
El Patriarcado Latino de Jerusalén y la Conferencia Episcopal Italiana, anunciaron el proyecto que pretende dar respuesta al agravamiento de la crisis sanitaria en el territorio.
Nadie puede impedirles proclamar el Evangelio, porque todos lo necesitamos para vivir bien y ser felices, dijo León XIV en su primer discurso al episcopado italiano.