Desde el cementerio del Verano, el Papa afirmó que la fe transforma, pero no rompe, el vínculo con quienes murieron y pidió rezar por las víctimas de los conflictos armados.
Tras el Ángelus, León XIV recordó la oración del Rosario durante octubre, pidió rezar por Tierra Santa y las víctimas de la violencia, y llamó a acompañar a las familias y a los jóvenes.
Tras el Ángelus, León XIV expresó su cercanía a las poblaciones afectadas por los conflictos en Sudán, Ucrania y Rusia y reclamó protección para los civiles y corredores humanitarios.
El Secretario de Estado del Vaticano pidió la eliminación de los arsenales nucleares y advirtió contra la ilusión de "equilibrios" impuestos por los más fuerte.