Después de más de un mes de conflictos causando incertidumbre y afectando a miles de familias, el episcopado confía en que las partes -gobierno y movimientos sociales- lleguen a un acuerdo.
Ante el enconamiento en las posiciones, llaman a "deponer posiciones duras" y a "reconsiderar las posturas que rechazan o dilatan el acercamiento a una mesa de diálogo".
Signis ALC llamó a priorizar "el bien común por encima de toda confrontación sectorial o interés particular", especialmente en un momento marcado por tensiones e incertidumbre.
Pronunciamiento conjunto de la Iglesia, Defensoría y activistas llaman "a contraponer la claridad de la palabra; frente al descontrol de las pasiones y vigorizar la fuerza del entendimiento".