El compromiso surgió de un encuentro en Cochabamba y contempla coordinación pastoral, intercambio de información, protección e integración comunitaria en la triple frontera.
Después de más de un mes de conflictos causando incertidumbre y afectando a miles de familias, el episcopado confía en que las partes -gobierno y movimientos sociales- lleguen a un acuerdo.
Ante el enconamiento en las posiciones, llaman a "deponer posiciones duras" y a "reconsiderar las posturas que rechazan o dilatan el acercamiento a una mesa de diálogo".
Signis ALC llamó a priorizar "el bien común por encima de toda confrontación sectorial o interés particular", especialmente en un momento marcado por tensiones e incertidumbre.