Dos católicos y un protestante murieron en una emboscada en Jayawijaya. La Iglesia local reclamó proteger a la población, reducir la militarización y garantizar ayuda a los desplazados.
Mons. Simon Almeida afirmó que la nueva normativa de Maharashtra dificulta el anuncio del Evangelio y podría exponer a sacerdotes, religiosos y fieles a denuncias por presunto proselitismo.
El párroco Bashar Fawadleh alertó sobre incursiones, incendios y ocupaciones de tierras. Reclamó protección internacional y suplicó a la Iglesia acompañar a esa comunidad.
Tras el rezo del Ángelus, el Papa recordó los "enfrentamientos y masacres" en el este del país africano y señaló que entre las víctimas mortales hay cristianos asesinados que "son mártires".