El arzobispo de Mendoza vinculó el mandamiento del amor con el cuidado concreto de quienes atraviesan necesidades, deudas o situaciones de vulnerabilidad.
"¡Qué lindo que también nosotros podamos descubrir que, en nuestra actividad pastoral, no hay nada más importante que el amor a Dios concretado hacia el prójimo!", exclamó el arzobispo porteño.
El Papa subrayó que no importan tanto las prácticas exteriores, sino amarse unos a otros. Recordó también que el amor a Dios y el amor al prójimo son "el corazón de la vida cristiana".
El arzobispo emérito de Corrientes destacó que "el amor a Dios produce un equilibrio necesario en la vida personal y comunitaria", y recordó: "A Dios se lo ama amándolo".