Un terremoto de más de cinco grados en la escala de Richter sacudió la ciudad española la madrugada del 15 de agosto.
"Su santidad es una gracia para toda la Iglesia", dijo el Card. Marcello Semeraro al presidir la misa de beatificación de Cayetano Giménez Martín y 15 compañeros asesinados en 1936.
El arzobispo de Granada y la comunidad alhameña celebró la llegada de una nueva congregación al histórico convento de las clarisas de San Diego.