La torre de la emblemática basílica de Barcelona, obra de Antonio Gaudí, se convirtió en la más alta del mundo.
El Santo Padre mantuvo un encuentro con las organizaciones benéficas diocesanas en Barcelona donde recalcó que la Iglesia debe acercarse a las heridas y necesidades de los más vulnerables.
El Papa visitó el centro de detención provisional "Brians 1", donde 1.100 hombres y 150 mujeres esperan su veredicto con gran incertidumbre, sin saber qué les depara el futuro.
El Papa animó a los jóvenes a abrazar su inquietud espiritual, confiar en la presencia de Dios en medio del sufrimiento y la enfermedad mental, y considerar el perdón como camino de reconciliación.