El Dicasterio para la Doctrina de la Fe estableció los procedimientos que deberán seguir sacerdotes y fieles laicos que deseen regresar a la plena comunión con la Iglesia.
El Dicasterio para la Doctrina de la Fe calificó las ordenaciones episcopales realizadas sin mandato pontificio como un acto cismático y precisó sus consecuencias canónicas.
León XIV envió una carta al superior de la Fraternidad San Pío X con motivo de las anunciadas consagraciones episcopales. "Lacerar la túnica de Cristo es un pecado de extrema gravedad", escribe.
Ordenar obispos sin mandato del Papa es un acto cismático: "Constituye una grave ofensa a Dios y conlleva la excomunión", aseguró el cardenal Víctor M. Fernández en un comunicado.