Monseñor Barba presidió la misa central, quien llamó a vivir la fe de manera concreta y a ser "testigos vivientes de Cristo, portadores de esperanza".
A 430 años de la fundación de la capital provincial, el obispo puntano llamó a tomar el ejemplo de su patrono, san Luis Rey, y ser, cada uno desde su lugar, constructor "de una Patria de hermanos".
En la fiesta de San Luis Rey, el obispo animó a tener un corazón sensible y puso bajo la protección del santo patrono de la provincia a quienes sufren por "haber perdido la dignidad en sus distintas".
El obispo recordó que esta fiesta patronal en honor del santo se enmarca en el camino sinodal, e hizo un llamado a la santidad, a fortalecer los lazos familiares y al protagonismo de los laicos.