Sábado 1 de agosto de 2026

A siete años de la beatificación, renovaron memoria de los mártires riojanos

  • 30 de abril, 2026
  • La Rioja (AICA)
En la misa aniversario, Mons. Braida destacó el testimonio de Angelelli y sus compañeros como guía para vivir la vocación, fortalecer las familias y sembrar esperanza en la actualidad.
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Al cumplirse el séptimo aniversario de la beatificación de los mártires riojanos, el obispo de La Rioja, monseñor Dante Braida, presidió la Eucaristía en el santuario de San Nicolás de Bari y convocó a la comunidad a renovar el compromiso con el legado espiritual de monseñor Enrique Angelelli y sus compañeros.

En un clima de oración y gratitud, el prelado recordó que la entrega de los beatos no fue un hecho aislado, sino el fruto de vidas profundamente transformadas por el Evangelio. En ese marco, vinculó el tiempo pascual con el testimonio martirial, al señalar que dieron la vida sostenidos por la fe en Cristo resucitado.

"El gozo de saber que resucitado vive para siempre y está junto a nosotros, invitándonos constantemente a seguir sus huellas", expresó monseñor Braida, al destacar que la misión de los mártires consistió en anunciar el Reino de Dios mediante palabras y obras de liberación.

Asimismo, evocó el impulso pastoral de monseñor Angelelli desde su llegada a La Rioja, cuando convocó a todo el pueblo a continuar la misión de Jesús, dejando que el Evangelio transforme primero la propia vida para luego dar testimonio con obras concretas.

Cuatro beatos, cuatro vocaciones
Uno de los ejes centrales de la homilía fue la vocación cristiana. El obispo recordó que cada uno de los mártires respondió al llamado de Dios desde distintas realidades y estados de vida: un obispo, un sacerdote diocesano, un religioso franciscano y un laico padre de familia.

"Diferentes vocaciones que se complementaron para que el mensaje de Jesús llegara a todos los rincones de nuestra diócesis", afirmó, al subrayar la riqueza de una Iglesia en la que cada carisma encuentra su lugar al servicio de la evangelización.

En esa línea, invitó a los fieles a contemplar la vida de los beatos como una luz para el presente. "Dios tiene un sueño para cada uno de nosotros y los mártires nos enseñan que ese sueño se realiza en la entrega cotidiana", sostuvo.

Monseñor Braida también dedicó un momento especial a destacar el papel de las familias de los mártires, al valorar las raíces humanas y espirituales que sostuvieron sus vocaciones. Recordó encuentros con familiares de los beatos y destacó la fe transmitida en el hogar.

"La vida de las familias de los mártires es también para nosotros un mensaje para cuidar nuestros hogares, cuidar la vida de los matrimonios y la relación con los hijos", manifestó.

Ser signos de esperanza en este tiempo
Hacia el final de la celebración, alentó a la comunidad a ser signo de esperanza en el tiempo presente, con la mirada puesta en quienes fueron testigos fieles hasta el final.

"La vida de cada uno de nosotros es valiosa y Dios nos quiere entrañablemente. Espera que, unidos a Él, podamos dar muchos frutos, mucha vida", concluyó.

La jornada finalizó con un renovado compromiso de la Iglesia riojana por mantener viva la memoria de sus mártires, no sólo en la oración, sino también en la construcción de una sociedad más justa y fraterna.+