Catamarca agradeció a la Virgen del Valle por su protección a 22 años del sismo
- 7 de septiembre, 2026
- San Fernando del Valle de Catamarca (AICA)
La celebración central de la Fiesta de la Protección se realizó este lunes en la basílica y santuario mariano. La misa fue presidida por Mons. Luis Urbanc, y se realizó la tradicional procesión.
El pueblo catamarqueño dio gracias a Nuestra Señora del Valle por su protección
Con una multitudinaria celebración, el pueblo catamarqueño dio gracias a Nuestra Señora del Valle por su protección, al cumplirse 22 años del sismo que afectó a la provincia el 7 de septiembre de 2004. La jornada marcó el cierre de la Fiesta de la Protección, enmarcada en el Año Jubilar Diocesano por el bicentenario del nacimiento del beato Mamerto Esquiú.
Con el lema "Lirio de los Valles, cuida a tus hijos", la comunidad participó de la celebración de la misa que presidió el obispo diocesano, monseñor Luis Urbanc, en la basílica y santuario mariano. Concelebraron numerosos sacerdotes de la diócesis y participaron autoridades civiles, fuerzas de seguridad, representantes de instituciones, movimientos y pastorales, peregrinos de distintas comunidades y fieles que colmaron el templo y el Paseo de la Fe.
En su homilía, el obispo recordó el sismo de aquel entonces y destacó que, pese al pánico generalizado y al colapso parcial de algunos edificios históricos, no se registraron víctimas fatales directas como consecuencia de los derrumbes. "La atribución de este hecho a la intercesión de la Virgen del Valle transformó la tragedia en un símbolo de fe y cohesión comunitaria", afirmó. En ese sentido, señaló que la Fiesta de la Protección "preserva la memoria colectiva del impacto sísmico y refuerza la identidad religiosa de los catamarqueños".

A partir del relato evangélico de las bodas de Caná, monseñor Urbanc presentó a María como aquella que permanece atenta a las necesidades de sus hijos. "La Virgen María nos enseña el valor de la observación compasiva. Mientras los invitados disfrutan, ella advierte el apuro de la familia", señaló. Y vinculó esa actitud con lo ocurrido durante el sismo de 2004: "Así obró. Nadie le pidió que nos cuidara, sencillamente lo hizo".
Hacia el final de la celebración, el pastor diocesano elevó una oración de acción de gracias a la Madre del Valle y pidió su protección sobre las familias y comunidades. "Gracias, Madre, por ser refugio seguro en las horas de angustia, por velar por nuestras familias y sostener la esperanza de nuestras comunidades", rezó, al tiempo que imploró que continúe fortaleciendo la fe del pueblo catamarqueño.
Luego de la Comunión, la asamblea alabó a la Virgen con cantos y rezó la oración de consagración. Posteriormente, la sagrada imagen salió del templo portada por miembros de la Infantería de la Policía de la Provincia, para iniciar la solemne procesión alrededor de la plaza 25 de Mayo.
A su regreso al templo catedralicio, monseñor Urbanc impartió la bendición final y la imagen de la Madre Morena regresó a su camarín entre cantos, vivas y aplausos de los fieles.+
