Corrientes: educadores católicos reflexionaron sobre su tarea en tiempos de IA
- 5 de septiembre, 2026
- Corrientes (AICA)
Participaron del 20° Encuentro de Educadores Católicos, en el que plantearon desafíos, inquietudes y potencialidades de la inteligencia artificial para el discernimiento educativo.
Los participantes plantearon el desafío de la IA, la cultura digital y el discernimiento educativo
La arquidiócesis de Corrientes fue epicentro este 4 de septiembre del 20° Encuentro de Educadores Católicos, que se realizó en el colegio Pío XI con el lema "Magnifica humanitas: custodiar lo humano en este cambio de época", una jornada de reflexión y comunión que reunió a cientos de docentes y referentes de la educación católica del Noreste argentino (NEA).
Participaron también autoridades ministeriales, representantes de la Dirección de Enseñanza Privada, miembros del Cuerpo de Supervisores, referentes de las Juntas de Educación Católica de las diócesis del NEA, representantes del Consudec y el Coprovec, docentes, directivos, personal no docente, capellanes, referentes pastorales, estudiantes, entre otros presentes.
Impulsado por la Junta Arquidiocesana de Educación Católica, el encuentro inició con las palabras del arzobispo correntino, monseñor José Larregain OFM, quien destacó que "educar es, ante todo, cuidar y acompañar la vida humana", y que custodiar lo humano "no significa tener miedo a los cambios de nuestro tiempo, sino aprender a habitarlos con sabiduría, discernimiento y esperanza".
Uno de los ejes centrales del encuentro abordó la educación católica frente a los desafíos de este cambio de época. La reflexión inicial de la jornada estuvo a cargo del presbítero Cristian Soto, quien disertó sobre la encíclica Magnifica humanitas del papa León XIV, haciendo hincapié en profundizar la mirada sobre la persona en la misión educativa.
Desafíos de una cultura digital
Durante la jornada, ocupó un lugar central la discusión sobre el desafío de la inteligencia artificial, la cultura digital y el discernimiento educativo, a partir de una pregunta que interpeló a los participantes sobre no solamente qué puede hacer la IA, sino cómo los educadores realizarán su tarea con ella y qué lugar ocuparán las inteligencias múltiples, la libertad, la creatividad y la responsabilidad como condiciones de la dignidad humana.
A lo largo del encuentro se desarrollaron distintos talleres que permitieron abordar problemáticas concretas de las comunidades educativas, a cargo de especialistas y educadores católicos, entre ellos "Docentes que cuidan y también necesitan ser cuidados", "Identidad de la escuela católica en este cambio de época", "Cuidado, protección y marco legal ante la vulneración de derechos de los menores y adolescentes", "Escuela y familia: reconstruir la alianza educativa" y "Gestión institucional humanizadora".

También la voz de los jóvenes estudiantes constituyó uno de los espacios centrales de la jornada, ya que, a través de los stands, alumnos de colegios católicos del programa "Alas y Raíces", dialogaron con los educadores visitantes e intercambiaron con ellos sus puntos de vista acerca de su formación integral presente y futura. Los temas principales del intercambio fueron sobre el uso de la inteligencia artificial en las actividades diarias, cómo abordar la Educación Sexual Integral (ESI) y la Educación Religiosa Escolar (ERE) en sus espacios educativos.
En la parte final del encuentro se celebró la misa de despedida, presidida por monseñor Larregain, quien en su homilía subrayó la importancia del perfil de los educadores católicos en la actualidad: "La educación necesita órdenes nuevos. No para abandonar lo valioso de nuestra tradición, sino para encontrar formas renovadas de transmitirlo. Los tiempos cambian, las preguntas de los jóvenes nos desafían, las tecnologías transforman las maneras de aprender y de relacionarnos. Pero permanece la necesidad de ser escuchados, acompañados y reconocidos en nuestra dignidad".
Y finalizó: "Que cada aula, institución y espacio educativo pueda ser un lugar donde se aprenda, pero también donde se descubra la verdad, se cultive la amistad, se respete la dignidad y se experimente que nadie está solo. El papa León XIV nos anima a renovar la esperanza y a vivir nuestra misión con responsabilidad y confianza en Dios", enfatizó.+
