Crecen las vocaciones en Cruz del Eje con dos nuevos sacerdotes
- 29 de septiembre, 2026
- Cruz del Eje (Córdoba) (AICA)
En santuario brocheriano, el obispo, Mons. Ricardo Araya, ordenó presbíteros a Raúl Escobar y Pablo Lasala, a quienes llamó a servir con alegría, cercanía y espíritu comunitario.
La Iglesia en Cruz del Eje vivió el 26 de septiembre una jornada de alegría y gratitud con la ordenación sacerdotal de Raúl Escobar y Pablo Lasala, quienes recibieron el presbiterado de manos del obispo diocesano, monseñor Ricardo Araya.
La celebración, que se realizó en el santuario Cura Brochero, reunió a familiares, comunidades pastorales, sacerdotes, diáconos, seminaristas, miembros de la vida consagrada y numerosos fieles.
Durante la homilía, monseñor Araya agradeció a Dios, que "no se cansa de llamar", y reconoció el acompañamiento de las familias, los seminarios, formadores y comunidades que sostuvieron el camino vocacional de los nuevos sacerdotes. A partir del Evangelio proclamado, destacó las palabras de Jesús: "No me eligieron ustedes a mí, yo los elegí", y recordó que esa elección comienza en el bautismo, cuando cada persona recibe el don de la filiación divina.
El obispo explicó que Jesús elige a algunos de sus amigos y los hace sacerdotes "para servir con alegría". En este sentido, exhortó a Escobar y Lasala a no buscar el poder ni el protagonismo, sino a ponerse al servicio de la Iglesia y del mundo. "No para mandar, no para figurar, sino para atarse la toalla a la cintura, agacharse y lavar los pies con alegría", manifestó, vinculando el ministerio sacerdotal con el sacerdocio común de todos los bautizados.
Al referirse a la misión que iniciaban, monseñor Araya los animó a llevar el Evangelio a las distintas realidades de la diócesis. "Vayan a anunciar con alegría que Cristo está vivo, que nos ama, que hay esperanza", instándolos a acompañar la vida de las personas mediante de los sacramentos, la celebración y la cercanía cotidiana.

"Vayan a acompañar, a estar cerca, a compartir el mate, la pena y la fiesta, a caminar con el pueblo hasta que Dios sea todo en todos", señaló el obispo, al describir el ministerio que espera a los nuevos presbíteros. También destacó que su servicio debe realizarse en colaboración con el obispo y en comunión con los demás sacerdotes, porque "la obra encomendada es colectiva, el trabajo es comunitario".
En este punto, recordó al santo Cura Brochero y su deseo de permanecer junto a su obispo "como simple soldado que desea morir en las peleas de Jesucristo". A partir de ese testimonio, monseñor Araya subrayó la importancia de la fraternidad sacerdotal, de la mesa compartida y del acompañamiento mutuo. "No hay lugar para caudillos solitarios o para hermanos a medias", afirmó, e invitó a los presbíteros a reconocer sus fragilidades y ayudarse entre sí.
Finalmente, monseñor Araya pidió a los nuevos sacerdotes ser "soldados que la pelean con alegría porque Cristo ya venció" y cuidar el "vino nuevo" de la alegría del Evangelio. Los exhortó a ser "fieles y fecundos, alegres y cercanos" y aseguró que la Iglesia de Cruz del Eje los recibe "con una alegría inmensa".
La celebración concluyó con el compromiso de Raúl Escobar y Pablo Lasala de asumir con entusiasmo el ministerio sacerdotal al servicio del Pueblo de Dios.+
