Miércoles 7 de octubre de 2026

El Papa rechaza la pena de muerte y pide una justicia centrada en la rehabilitación

  • 15 de mayo, 2026
  • Ciudad del Vaticano (AICA)
León XIV defendió la importancia de combatir el crimen organizado ante una delegación de la OSCE, pero advirtió que la verdadera justicia "no puede satisfacerse sólo con el castigo".
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El papa León XIV hizo hoy un llamamiento a la lucha contra el crimen organizado, abogando por un sistema de justicia que rechace la pena de muerte y priorice la rehabilitación.

"El respeto a la dignidad inherente de toda persona, incluidas aquellas que han cometido delitos, excluye el uso de la pena de muerte, la tortura y todas las formas de castigo cruel o degradante", declaró León XIV en el Vaticano, durante una audiencia con los participantes de la Segunda Conferencia Internacional sobre la Lucha contra las Drogas y el Crimen Organizado en la Región de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE).

El pontífice advirtió que la verdadera justicia "no puede satisfacerse solo con el castigo", sino que requiere programas multidisciplinarios que ofrezcan tratamiento médico y apoyo psicológico para liberar a las personas de las adicciones.

"Estos esfuerzos también deben abarcar enfoques caracterizados por la perseverancia y la misericordia, orientados a la reeducación y la plena reintegración de los delincuentes en el tejido social", argumentó.

Prevenir y combatir el crimen organizado es fundamental para construir sociedades seguras, justas y estables. En este sentido, quisiera rendir homenaje a todos los agentes del orden y miembros del poder judicial que han sacrificado sus vidas o sufrido lesiones en el valiente cumplimiento de su deber.


León XIV advirtió que la lucha contra el narcotráfico requiere una inversión en la educación familiar y escolar, capaz de combatir la trivialización del consumo promovida en las plataformas digitales.

"En nuestra época, cuando las redes sociales difunden con tanta frecuencia información errónea y peligrosa que trivializa estos riesgos, la educación debe comenzar en la familia y reforzarse en la escuela, transmitiendo conocimientos científicos precisos sobre los efectos devastadores de los narcóticos en el cerebro, el cuerpo, la conducta personal y el bien común de la comunidad", afirmó.

La intervención también puso de relieve que la lucha contra las actividades ilícitas debe ir de la mano de la protección de los derechos humanos universales, involucrando a toda la sociedad.

"Ninguna sociedad verdaderamente justa puede perdurar a menos que la ley siga siendo soberana", observó León XIV.+