El Papa responde a un joven: 'El tiempo enseña y cura las heridas'
- 19 de mayo, 2026
- Ciudad del Vaticano (AICA)
En la revista mensual vaticana "Piazza San Pietro", León XIV trató de despejar las inquietudes y de llevar consuelo de un joven calabrés.
"No te apresures a comprenderlo todo de golpe. El tiempo es un maestro paciente y cura las heridas. La oración diaria, incluso la oración sencilla y breve, escuchar la Palabra de Dios, recibir los sacramentos y conversar con personas sabias te ayudarán a reconocer qué vínculos vale la pena cultivar y desarrollar", escribe el papa León XIV a Pietro, un joven de la región italiana de Reggio Calabria.
"Eres amado por Jesús"
"Siento el temor de perder todas las amistades que he hecho en esta etapa de mi vida, no sólo en la escuela, sino también en la parroquia y en el día a día", escribe Pietro en una carta publicada en el último número de la revista mensual Piazza San Pietro.
La respuesta del Papa, que también se puede leer en la revista, está llena de consuelo: "Jesús te ama. No de forma abstracta, sino personalmente; tal como eres hoy, con tus preguntas y sueños, tus miedos y deseos. Este amor te precede y te acompañará siempre; no depende de las decisiones que tomes ni de los caminos que elijas".
El Santo Padre recuerda que Jesús mismo también forjó lazos de amistad. "Llamó amigos a sus discípulos, compartió el pan y los caminos con ellos, y fue amigo de Lázaro, Marta y María. Experimentó vínculos verdaderos y auténticos, incluso hasta el punto de sufrir las dificultades de la separación y la traición", escribe.

"Por eso Jesús -añadió- sería el primero en comprender tu temor a perder las amistades que han marcado estos años. En tu vida, no todo permanecerá igual, pero lo auténtico no se perderá. Al contrario: el verdadero amor no se disuelve, sino que perdura para siempre; madura, incluso cuando cambia de forma".
Familias cristianas: un regalo para la Iglesia
Pietro también confiesa que sueña con "caminar con alguien por el sendero del amor de Cristo", aunque le falta certeza sobre las relaciones que está construyendo y cuáles de ellas son auténticas.
En respuesta, el Papa lo tranquiliza, enfatizando que el sueño de "una familia edificada sobre el amor de Cristo" es también un precioso don para la Iglesia.
"El Señor no defrauda los deseos que Él mismo encendió en el corazón", escribe, asegurándole al joven su oración. "Te encomiendo a María, quien, siendo joven, aprendió a confiar, aun llevando en su corazón interrogantes que la superaban".+
