Sábado 26 de septiembre de 2026

El Papa reza por la paz durante su visita a la Abadía de Montecasino

  • 20 de julio, 2026
  • Montecasino (Italia) (AICA)
En una visita privada León XIV se reunió con la comunidad benedictina en un lugar marcado por la Segunda Guerra Mundial.
Doná a AICA.org

El Santo Padre realizó este lunes una visita privada a la abadía de Montecasino para orar por el fin de los conflictos armados en el mundo.

"León XIV realizó una visita privada a la comunidad monástica y a la abadía de Montecasino, donde se detuvo a rezar ante la tumba de San Benito, encomendándole sus oraciones por la paz en las regiones del mundo marcadas por el derramamiento de sangre y los conflictos", informó la Oficina de Prensa de la Santa Sede.

Durante su estadía, el pontífice almorzó con la comunidad benedictina antes de emprender el regresó a su residencia en Castel Gandolfo, donde está pasando unas vacaciones.

La abadía de Montecasino ocupa un lugar central en la historia de la Iglesia y de Europa. Fue el primer monasterio fundado por san Benito hacia el año 529, desde donde se difundió la regla benedictina -basada en el equilibrio entre la oración, el trabajo y la vida comunitaria-, que ejerció una profunda influencia en el desarrollo espiritual, cultural y social del continente.

Según el relato de san Gregorio Magno, Benito murió en este mismo monasterio el 21 de marzo de 547 y fue sepultado en el oratorio de san Juan Bautista, en la sepultura que él mismo había dispuesto junto a su hermana melliza, santa Escolástica.

Un buen lugar para pedir la paz porque conoce la guerra
A lo largo de sus casi quince siglos de historia, la abadía sufrió repetidas destrucciones: fue arrasada por los lombardos, posteriormente por los sarracenos, quedó gravemente dañada por un terremoto en la Edad Media y fue prácticamente destruida durante la célebre batalla de Montecasino en la Segunda Guerra Mundial, siendo reconstruida tras el conflicto respetando su diseño original.

Pese a esas devastaciones, la tumba de san Benito permaneció como un símbolo inalterable de continuidad y de paz.

En 1964, san Pablo VI proclamo al santo abad patrono de Europa en reconocimiento a la huella que dejó en la construcción de la identidad cristiana del continente. Años después, san Juan Pablo II amplió ese patronazgo incorporando también a los santos Cirilo y Metodio.+