Miércoles 4 de noviembre de 2026

Eutanasia: Francia rompe 'una larga tradición de cuidados', lamentan los obispos

  • 16 de julio, 2026
  • París (Francia) (AICA)
Con con 291 votos a favor y 241 en contra, los miembros del Parlamento francés aprobaron, el 15 de julio, la legalización de la eutanasia y el suicidio asistido.
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Los obispos franceses lamentaron la aprobación definitiva del proyecto de ley que legaliza la eutanasia y el suicidio asistido en Francia, ocurrida el miércoles 15 de julio en la Asamblea Nacional, con 291 votos a favor y 241 en contra.

"El 15 de julio de 2026 marca un punto de inflexión crucial en la historia de nuestro país. Con la legalización de la eutanasia y el suicidio asistido, los miembros del Parlamento han consagrado en la ley francesa la posibilidad de poner fin a la propia vida. Esta decisión rompe con la larga tradición de cuidados, cuyo propósito es aliviar el sufrimiento y acompañar a cada persona hasta el final natural de su vida", expresaron los prelados galos en un comunicado.

Durante los últimos cuatro años, los obispos participaron en el debate sobre el final de la vida "dialogando con todos". 

"El presidente de la República había prometido un debate tranquilo, informado y respetuoso --señala el comunicado- pero es evidente que consideraciones políticas, ideológicas e indudablemente económicas, enmascaradas por una retórica engañosa, frustraron esta aspiración".

Según los pastores, "nuestra relación con la vulnerabilidad, la vejez, la discapacidad y la enfermedad cambiará", y "los más pobres probablemente serán los primeros en pagar el precio: para no ser una carga para sus hijos o nietos, las personas mayores en situaciones precarias podrían verse obligadas a morir". 

Además, advirtieron que "la experiencia de otros países demuestra que los criterios para acceder al suicidio asistido tienden a ampliarse, en detrimento de los cuidados paliativos". 

De ahí el llamamiento a "un compromiso renovado, junto con las familias, los profesionales sanitarios, los voluntarios, los familiares, las asociaciones y los capellanes, para demostrar que existe otro camino posible: el de una presencia fiel y un apoyo atento que alivie el sufrimiento físico y psicológico, sin abandonar jamás a nadie". 

La Conferencia Episcopal expresa su gratitud a quienes cuidan de los enfermos, las personas con discapacidad y las personas mayores. La ley ahora debe obtener la aprobación del Consejo Constitucional. 

"Los católicos de Francia, junto con muchos otros hombres y mujeres de buena voluntad, creyentes o no, seguirán sirviendo a la vida", concluye el comunicado, firmado por el cardenal Jean-Marc Aveline, arzobispo de Marsella y presidente de la Conferencia Episcopal Francesa, y los vicepresidentes, monseñores Vincent Jordy y Benoît Bertrand.+