Domingo 20 de septiembre de 2026

La Santa Sede pidió ante la ONU frenar los discursos que alimentan la violencia

  • 18 de septiembre, 2026
  • Nueva York (Naciones Unidas) (AICA)
Monseñor El-Kassis advirtió que las expresiones contra personas o comunidades por su religión, etnia o nacionalidad profundizan las divisiones y pueden allanar el camino a la persecución.
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El nuevo observador permanente de la Santa Sede ante las Naciones Unidas, monseñor Christophe-Zakhia El-Kassis, llamó a rechazar toda forma de intolerancia, discriminación e incitación al odio durante una conferencia internacional realizada este 17 de septiembre en Nueva York (Estados Unidos).

El arzobispo intervino en la Conferencia sobre la promoción del diálogo interreligioso e intercultural y de la tolerancia en la lucha contra la incitación al odio, organizada por el Reino de Marruecos, la Oficina de las Naciones Unidas para la Prevención del Genocidio y la Responsabilidad de Proteger y la Alianza de Civilizaciones de las Naciones Unidas.

"Al desarmar las palabras, se dan los primeros pasos para tejer el tejido de la paz social y promover una cultura del diálogo, la tolerancia y el respeto por las diferencias", afirmó.

El valor de las palabras para construir una convivencia pacífica
El representante pontificio sostuvo que toda persona posee una dignidad inviolable y que ninguna ideología de odio o expresión de desprecio puede menoscabarla.

"La incitación al odio -ya sea dirigida contra individuos o comunidades por su religión, etnia, nacionalidad o cualquier otra característica- contradice el mandamiento de amar al prójimo, envenena el debate público, alimenta las divisiones y, con demasiada frecuencia, allana el terreno para la violencia y la persecución", señaló.

Monseñor El-Kassis vinculó sus palabras con lo expresado por el papa León XIV en la encíclica Magnifica humanitas, en la que el el Santo Padre destaca la importancia de prestar atención al uso de las palabras y a su impacto en la convivencia.

Diálogo, tolerancia y libertad
El observador permanente de la Santa Sede ante la ONU aclaró que la verdadera tolerancia no significa indiferencia ni relativismo, sino reconocer activamente la igual dignidad de cada persona y su libertad de conciencia.

En este sentido, destacó el diálogo interreligioso e intercultural como un instrumento para superar prejuicios y estereotipos y favorecer una convivencia pacífica.

También se refirió a la libertad de expresión, a la que calificó como un derecho fundamental que debe ser protegido, pero acompañado por responsabilidades.

"Un discurso que incite deliberadamente al odio o a la violencia no puede reivindicar la protección de la libertad; por el contrario, socava las mismas condiciones en las que la verdadera libertad puede prosperar", afirmó.

Monseñor El-Kassis había presentado el 16 de septiembre sus cartas credenciales al secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, como nuevo observador permanente de la Santa Sede ante la organización.+