'La verdadera paz y alegría son dones de Dios', recordó el Papa a los jóvenes
- 20 de junio, 2026
- Ohio (Estados Unidos) (AICA)
En un videomensaje a unos 50 mil universitarios estadounidenses participantes de las Conferencias Juveniles de Verano, el Papa los animó a abrirse a Dios y confiar en su poder.
Unos 50 mil jóvenes participan de las Conferencia Juveniles de Verano en los EE.UU y en Canadá
"La verdadera paz y la alegría perfecta son dones de Dios que recibimos cuando nos abrimos a Él y confiamos en su poder para transformarnos", afirmó el papa León XIV en un videomensaje dirigido a jóvenes estudiantes que participan de las Conferencias Juveniles de Verano, promovidas por la Universidad Franciscana de Steubenville, en el estado de Ohio.
Este año, la universidad celebra 50 años de evangelización juvenil y esperan la participación de 50.000 estudiantes en las 25 conferencias que tendrán lugar en todo el país y también en Canadá.
El Papa animó a los jóvenes a cultivar una "relación de confianza" con Dios a través de la oración regular, los sacramentos y la fe, asegurándoles que "la ansiedad, la tristeza y la soledad desaparecerán".
"Este es el secreto para afrontar las circunstancias difíciles con una sonrisa. Abran sus corazones para descubrir esta realidad", afirmó el Papa.
León XIV señaló el ejemplo de San Francisco de Asís y la alegría de la que hablaba, afirmando que "no se puede encontrar a través de dispositivos electrónicos ni pasando horas frente a una pantalla desplazándose sin cesar por las redes sociales todos los días".
El Papa sugirió que los jóvenes aprovechen su tiempo "para momentos de oración silenciosa, cultivar amistades genuinas y pasar tiempo de calidad con la familia", también para aprender más sobre la fe o para "estudiar o practicar deportes".
El Santo Padre advirtió que la felicidad nunca debe buscarse a través del "consumo de drogas, el abuso del alcohol, la promiscuidad, las relaciones superficiales" o en "posesiones como la riqueza, la belleza, la fama o incluso la salud".
"Solo el amor de Dios puede brindar una alegría verdadera y perfecta. Si tenemos la profunda convicción de que Dios se preocupa por nosotros como sus hijos amados, no nos angustiaremos ni nos desanimaremos, ni siquiera en las situaciones difíciles", enfatizó.+
