Domingo 4 de octubre de 2026

León XIV, a los gendarmes: 'Velar por los demás exige un corazón custodiado por Dios'

  • 4 de octubre, 2026
  • Ciudad del Vaticano (AICA)
El Papa celebró la misa con la Gendarmería Vaticana y destacó que su autoridad debe ejercerse con equilibrio, firmeza y respeto, poniendo en el centro a las personas.
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El papa León XIV celebró el 3 de octubre la misa con el Cuerpo de la Gendarmería Vaticana, en los jardines del Vaticano, ante la réplica de la gruta de Massabielle. La celebración tuvo lugar pocos días después de la fiesta de san Miguel arcángel, patrono de la Gendarmería, y durante ella quince nuevos reclutas prestaron juramento ante el pontífice y hermana Raffaella Petrini, presidenta de la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano.

En su homilía, el Papa reflexionó sobre el relato de la viña del profeta Isaías y lo vinculó con la misión de los gendarmes, a quienes se confían lugares, accesos, edificios y, sobre todo, personas.

"Para ustedes, gendarmes, este servicio es una manera de ser trabajadores en la viña del Señor. Se les han confiado lugares, accesos, edificios, pero sobre todo personas", señaló. En este sentido, destacó la atención con la que desempeñan su tarea: "Es hermoso ver cómo consideran al otro no como un problema que resolver, sino como una persona a la que respetar y proteger".

León XIV recordó que quienes ejercen un servicio deben asumir la responsabilidad recibida "con humildad y entrega", además de vivirla "con discreción y sentido del deber".

"La autoridad, a la luz del Evangelio, se expresa ante todo en la capacidad de proteger, escuchar y acompañar, con equilibrio, firmeza y respeto", afirmó.

Un servicio inspirado en Cristo
Al referirse al hijo de la viña, figura de Cristo en la parábola, el pontífice señaló que Jesucristo debe estar presente en el centro de la vida y del servicio de los gendarmes.

"Antes incluso de ser gendarmes, son hombres llamados a seguirlo. De Él aprendemos la fuerza que sabe hacerse dulzura, la vigilancia que nace de la confianza, la autoridad que va de la mano de la humildad y el valor de intervenir con un corazón misericordioso", expresó.

El Papa también recurrió a las palabras de san Pablo en la Carta a los Filipenses: "No se inquieten por nada, sino que, en toda circunstancia, presenten sus peticiones a Dios". A partir de ese pasaje, se refirió a las exigencias y dificultades propias de la misión de la Gendarmería Vaticana.

"He aquí otro rasgo de su 'retrato robot': un corazón y un espíritu formados para el bien", sostuvo. Y añadió: "Antes de todo gesto exterior, hay una mirada interior. Quien vela por los demás debe guardar primero en sí mismo la verdad, la justicia, la bondad y el respeto".

"Velar por los demás exige un corazón custodiado por el Señor", subrayó.

Cuidar el corazón y la fraternidad
En la parte final de su homilía, León XIV invitó a los gendarmes a "velar también cuidadosamente por ustedes mismos". En particular, los exhortó a cuidar el corazón, la conciencia y los vínculos entre quienes integran el cuerpo.

"Velen por su corazón, para que no se endurezca, sino que sea siempre dócil a Dios y atento a los demás; velen por su conciencia, para que continúe guiándolos con rectitud; velen por la fraternidad entre ustedes, para que cada uno pueda sentirse acogido, apoyado y nunca solo", les pidió.

La celebración se realizó junto a la réplica de la gruta de Lourdes situada en los jardines del Vaticano, a pocos días del regreso del Papa de su viaje apostólico a Francia, donde también había visitado el santuario mariano de los Pirineos.+