León XIV compartió un almuerzo con personas vulnerables en Castel Gandolfo
- 11 de julio, 2026
- Castel Gandolfo (Italia) (AICA)
El Papa convocó a construir una Iglesia abierta a todos y una sociedad más justa. Participaron unas 200 personas asistidas por la diócesis de Roma, entre ellas 35 niños.
León XIV compartió un almuerzo con personas vulnerables en Castel Gandolfo
El papa León XIV compartió este 11 de julio un almuerzo con unas 200 personas en situación de vulnerabilidad atendidas por la diócesis de Roma, entre ellas 35 niños, en el Borgo Laudato Si', ubicado en los jardines pontificios de Castel Gandolfo. Durante el encuentro, llamó a construir una Iglesia "acogedora", en la que "nadie sea enemigo", y a trabajar por una sociedad marcada por la justicia, la reconciliación y la paz.
Antes de bendecir la mesa, el Santo Padre sorprendió con una expresión espontánea: "Vine sin discurso, pero con hambre", para luego señalar que existe un hambre mucho más profunda: la de experimentar una auténtica caridad y una comunidad cristiana capaz de abrir sus puertas a todos.
En su saludo, León XIV expresó el deseo de una Iglesia que "realmente sepa abrir sus puertas, acoger y recibir a todos", donde haya lugar para el amor, el perdón y la reconciliación.

"Tenemos hambre de una Iglesia acogedora, donde nadie sea enemigo y todos podamos experimentar la reconciliación, el perdón y la paz", afirmó.
El pontífice participó de la jornada de fraternidad organizada por el Centro Laudato Si', junto con la diócesis de Roma. Antes de sus palabras, dirigieron un saludo el cardenal Fabio Baggio CS, el cardenal Baldassare Reina y monseñor Luis Marín de San Martín OSA.
Tender puentes para una sociedad más justa
Retomando la imagen del Papa como "constructor de puentes", León XIV afirmó que ese compromiso alcanza también a quienes compartían la mesa con él.
"Hoy también queremos construir un puente con todos ustedes, con sus familias y con la sociedad en la que queremos vivir", expresó.

Añadió que ese horizonte exige eliminar las causas de la pobreza, la injusticia y todo aquello que alimenta la deshonestidad, para dar paso a una sociedad donde prevalezcan la justicia y la dignidad de toda persona.
Un signo de esperanza
El Santo Padre agradeció a los organizadores de la iniciativa y destacó el valor de compartir la mesa como signo de encuentro y fraternidad, recordando que Jesús está presente cuando las personas se reúnen para compartir.
"Estamos construyendo un mundo diferente, un mundo de esperanza, un mundo que es luz en medio de esta realidad, tantas veces rota por la violencia, el odio y la discriminación", sostuvo.
Tras bendecir los alimentos, León XIV saludó personalmente a los participantes y compartió el almuerzo con ellos, en un gesto de cercanía hacia quienes viven situaciones de mayor fragilidad social.+
