Lunes 21 de septiembre de 2026

León XIV inauguró el consistorio: 'La guerra nunca es digna del hombre'

  • 26 de junio, 2026
  • Ciudad del Vaticano (AICA)
Con una celebración eucarística en la Basílica de San Pedro, el pontífice invitó a los cardenales a vivir estos dos días de discernimiento permaneciendo profundamente unidos a Cristo.
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El Santo Padre León XIV inauguró este 26 de junio el segundo consistorio extraordinario del Colegio Cardenalicio de su pontificado con una celebración eucarística presidida por el Papa en la Basílica de San Pedro. 

En su homilía, el pontífice invitó a los cardenales a vivir estos dos días de discernimiento permaneciendo profundamente unidos a Cristo, "la verdadera vid", para dar fruto para la Iglesia y el mundo, al exhortarlos a promover la paz, la colegialidad y la sinodalidad al servicio de toda la humanidad.

La verdadera libertad nace de la fe
La primera invitación que hizo el pontífice a los cardenales en su homilía fue a redescubrir la libertad que brota de la relación con Cristo. Según el Papa, el ejemplo de los apóstoles Pedro y Pablo nos recuerda que es la comunión con el Señor la que libera del pecado y del temor y hace fructífera la misión de la Iglesia. 

"La Iglesia viva es la Iglesia que cree", afirmó, al recordar que la fe "precede a la nuestra y exige ser testimoniada con fervor". Por ello, enfatizó que proclamar el Evangelio, celebrar los sacramentos y servir al pueblo de Dios solo dan fruto cuando permanecen arraigados en Cristo, la verdadera vid.

"La guerra nunca es digna del hombre"
El segundo tema de la reflexión estuvo dedicado a la paz. Ante las tensiones y conflictos internacionales que afectan a la humanidad, el Papa recordó que siguen surgiendo iniciativas que promueven la dignidad humana, la justicia y el respeto por los demás: signos concretos de esperanza. Cuando se hiere la dignidad de la persona humana, observó, toda la humanidad sufre. Por lo tanto, afirmó con firmeza:

"La guerra nunca es digna del hombre ni está bendecida por Dios, pues el Creador nos dotó de inteligencia y voluntad para resolver conflictos como seres humanos y no como animales, posiblemente equipados con armas hipertecnológicas", planteó.

León XIV enfatizó además que "la unidad de la familia humana precede a todo pueblo y a todo Estado" y recalcó: "La paz es un deber de justicia, porque somos una sola familia humana, una magnífica humanidad que encuentra a su Cabeza y Redentor en Cristo". 

Al revisar su encíclica Magnifica humanitas, promulgada el 15 de mayo, el pontífice afirmó la necesidad de continuar el camino indicado por San Pablo VI en la construcción de la "civilización del amor", promoviendo el desarrollo humano integral. 

En este contexto, añadió: "Al proclamar el Evangelio, en medio de alegrías y persecuciones, la Iglesia nunca toma partido: es para todos, y a cada uno dirige la misma palabra de conversión y salvación".

Caminando juntos escuchando
Como tercera directriz, el Papa invitó a los cardenales a vivir la "concordia en la obediencia", entendida como escuchar a la Palabra viva, que es Cristo. Según él, es el Espíritu Santo quien guía a la Iglesia, señalando los desafíos pastorales, purificando las intenciones y conduciendo a todos por el camino común. 

León XIV afirmó que la celebración del Sínodo invita a toda la Iglesia a avanzar "en la unidad de la fe, en la promoción de la paz y en la obediencia a la Palabra viva", encontrando nuevos lenguajes para proclamar el Evangelio sin perder su constante novedad. 

Finalmente, enfatizó que la colegialidad episcopal resume la sinodalidad vivida por todo el pueblo de Dios y se dirigió a los cardenales con una petición de humilde colaboración en el ejercicio del ministerio petrino.

"La ayuda que pueden prestarme en el ejercicio del ministerio petrino la encuentra en alguien que pide, no en alguien que manda. En efecto, la autoridad de primacía pertenece a quien escucha y, solo por eso, guía; a quien aprende y, solo por eso, enseña, siguiendo siempre al único Maestro", concluyó.+