León XIV pidió una formación litúrgica permanente para el pueblo de Dios
- 14 de agosto, 2026
- Ciudad del Vaticano (AICA)
El Papa destacó la Eucaristía dominical como una oportunidad privilegiada de formación y llamó a respetar los textos y ritos aprobados por la Iglesia.
El Papa pidió que la liturgia esté en formación permanente para el Pueblo de Dios
El papa León XIV llamó a promover una formación litúrgica "atenta y permanente" para sacerdotes y laicos, al enviar un mensaje al Dicasterio para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, reunido del 14 al 19 de agosto en la abadía benedictina de Mount Angel, en Oregón. El encuentro busca avanzar en propuestas concretas para la formación de ministros ordenados y fieles laicos.
El pontífice subrayó que la formación litúrgica no debe quedar reservada a especialistas, sino que concierne a todo el Pueblo de Dios.
En este sentido, animó a buscar "caminos concretos para la formación litúrgica en todos los niveles del Cuerpo de Cristo", en continuidad con la reflexión propuesta por el papa Francisco en Desiderio desideravi.
La Eucaristía dominical, una escuela de vida litúrgica
León XIV señaló además una responsabilidad particular de los ministros ordenados, llamados a ser "mistagogos", es decir, a acompañar a los fieles en el conocimiento y la vivencia de los santos misterios.
Destacó en ese aspecto que las celebraciones dominicales constituyen una de las principales oportunidades prácticas para esta formación y deben tener un carácter "profundamente formativo", con el misterio pascual como centro.
El Papa también puso el acento en la ars celebrandi, el arte de celebrar, que no corresponde únicamente al sacerdote que preside sino a toda la asamblea. El objetivo, explicó, es que los fieles puedan ser formados "para la liturgia" y "por la liturgia", mediante una educación adecuada y celebraciones vividas con reverencia.
En otro tramo del mensaje, el romano pontífice reclamó fidelidad a los textos y ritos aprobados para la celebración de los santos misterios, y recordó especialmente el respeto que deben tener quienes preparan las celebraciones, "y los sacerdotes en particular", hacia los ritos promulgados por san Pablo VI y san Juan Pablo II.
Finalmente, el Santo Padre explicó que esta fidelidad no debe entenderse solamente como el cumplimiento de normas, sino que debe "nacer de una actitud interior de apertura y confianza en Dios", expresando humildad ante su grandeza y fidelidad a la comunión eclesial.+
