León XIV reivindicó el seminario como condición indispensable para la misión
- 3 de septiembre, 2026
- Ciudad del Vaticano (AICA)
Ante 150 futuros sacerdotes, destacó el valor del discernimiento, la fraternidad y la oración en la formación, y agradeció a las familias que sostienen las vocaciones.
León XIV reivindicó el seminario como condición indispensable para la misión (Vatican Media)
El papa León XIV afirmó que el seminario sigue siendo una etapa indispensable para la formación sacerdotal y advirtió que no debe considerarse una institución superada, al recibir este 3 de septiembre a unos 150 seminaristas italianos en la Sala Clementina del Vaticano.
Durante la audiencia con alumnos del Seminario Regional Pontificio Pugliese "Pío XI" de Molfetta y del Seminario Episcopal de Aversa, reunidos en Roma con motivo de aniversarios institucionales, el pontífice comparó la formación con la experiencia de "subir al monte" junto a Cristo para aprender a estar con Él antes de ser enviados al mundo.
León XIV sostuvo que, en una sociedad marcada por el ritmo acelerado y el ruido constante, el seminario ofrece el espacio necesario para aprender a discernir y dejarse formar.
"El seminario no es un aplazamiento de la misión, sino su condición. No se lo subestime", expresó.
El Papa recordó que la vocación no responde a méritos personales, sino a la libre iniciativa de Dios, y alentó a los futuros sacerdotes a cultivar el silencio y la oración como ámbitos privilegiados para escuchar su llamada.

Asimismo destacó el testimonio del venerable obispo Tonino Bello como ejemplo concreto de servicio sacerdotal vivido con autenticidad.
Bajar del monte para servir
El Santo Padre subrayó que la formación no concluye en el seminario, sino que prepara para regresar al "valle" y acompañar a quienes atraviesan dificultades: familias, jóvenes obligados a emigrar por trabajo, ancianos solos y personas que perdieron el sentido de la vida.
Asimismo, insistió en que el seminario debe ser "una escuela de los afectos", donde la fraternidad y la vida comunitaria ayuden a sostener el camino vocacional, y pidió a los formadores ejercer su tarea con "ciencia, paciencia y amor".
Al finalizar, agradeció especialmente a las familias de los seminaristas, al afirmar que "una vocación nunca nace sin un contexto adecuado" y reconocer el papel de quienes rezan y saben acompañar la entrega de sus hijos a la Iglesia.+
