Líbano: un convoy humanitario encabezado por el nuncio atrapado en el fuego cruzado
- 16 de junio, 2026
- Beirut (Líbano) (AICA)
Unos 45 caminos y vehículos con alimentos, medicinas y combustibles debieron modificar su ruta debido a un intercambio de disparos entre el ejército israelí y Hezbolá.
Un convoy humanitario encabezado por el nuncio en el Líbano obligado a cambiar de ruta por los ataques
Un convoy humanitario organizado por el nuncio apostólico en el Líbano, el arzobispo Paolo Borgia, junto con Cáritas y otras organizaciones católicas, y que se dirigía a tres aldeas cristianas en el sur del país de los cedros, se vio obligado a cambiar su ruta "debido a un intercambio de disparos entre el ejército israelí (FDI) y las milicias de Hezbolá.
El propio arzobispo Borgia informó del incidente a los medios vaticanos, explicando lo ocurrido poco antes de que el grupo de 45 camiones y vehículos, que había partido de Beirut para llegar a la aldea de Debel, al sur de Tiro. "No fue posible continuar por la ruta" que se había coordinado con las autoridades pertinentes, explicó el arzobispo, debido a la inseguridad adicional que se había generado.
Alimentos, medicamentos y combustible
"Íbamos todos en nuestros vehículos, en un largo convoy que transportaba diversos tipos de ayuda humanitaria, especialmente alimentos, frutas, verduras, agua, así como medicinas y combustible", destinados no solo a la población de Debel, sino también a otros dos pueblos, Ain Ebel y Rmeich.
"También había productos destinados a los comercios locales -dada la actual escasez de suministros- y, al mismo tiempo, a los agricultores y ganaderos, para que la vida en los pueblos pudiera reanudarse gradualmente de alguna manera".
Entre los vehículos también había automóviles que transportaban a residentes locales. Simplemente querían regresar a sus hogares después de haber estado desplazados durante semanas.

En una situación de escalada constante, el nuncio afirmó que no hubo pánico entre los presentes cuando ocurrió el tiroteo, pero reflexionó: "Son situaciones aterradoras, pero uno intenta afrontarlas con calma y mantener la serenidad en ese momento".
Ayuda material y la presencia de la Iglesia
Como consecuencia, el convoy "tuvo que dar la vuelta y tomar una ruta completamente diferente, obteniendo nuevas autorizaciones para poder viajar con seguridad". Sin embargo, tras "un viaje de diez horas", finalmente llegó a Debel.
El arzobispo Borgia subrayó la importancia crucial de brindar ayuda a las aldeas que se encuentran prácticamente aisladas del resto del país debido a las operaciones militares en curso. El objetivo, recalcó, es regresar a esas zonas. "Estamos en una situación de guerra, pero mantendremos nuestro compromiso de ayudar a la población. Creo que la próxima semana habrá otro convoy".
Esta última misión "fue la vigésima visita al sur del Líbano, con 17 convoyes humanitarios y tres visitas pastorales, desde el inicio de la guerra" en el Líbano el 2 de marzo.
"Es importante estar presentes", continuó, "porque esto les da a las personas la posibilidad de permanecer en sus comunidades y sobrevivir". Y es más que ayuda material: "Con nuestra presencia, traemos la presencia del Papa, de la Iglesia universal y de la Iglesia libanesa, junto con cercanía y solidaridad, porque las personas necesitan sentirse comprendidas y acompañadas, acogidas por el amor de la Iglesia misma".+
