Jueves 8 de octubre de 2026

México: que el Mundial de fútbol 'sea una escuela de fraternidad', piden los obispos

  • 10 de junio, 2026
  • Ciudad de México (AICA)
En vísperas del inicio de la Copa Mundial de la FIFA 2026, que se disputa en México, Estados Unidos y Canadá, los obispos a crecer "en un clima de respeto, encuentro y paz".
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"Que el deporte sea siempre una escuela de fraternidad y no de rivalidad vacía, un espacio de encuentro y no de exclusión, un camino de paz y no de violencia", dice en el mensaje difundido por la Conferencia Episcopal Mexicana (CEM), inspirado en la intención del papa León XIV para este mes y ante la apertura de la Copa Mundial de la FIFA, que se disputará en México, Estados Unidos y Canadá. 

"Con esta exhortación -escribe monseñor Ramón Castro, presidente de la CEM y obispo de Cuernavaca- el papa León XIV nos ayuda a comprender el significado de la competencia que viviremos durante la próxima Copa Mundial de la FIFA en México, Estados Unidos y Canadá. Los equipos compiten para mostrarnos que la rivalidad puede ser una oportunidad de crecimiento y la competencia un espacio de encuentro y respeto mutuo". 

"En México vivimos muchas rivalidades que con frecuencia ensombrecen nuestra convivencia pacífica: políticas, económicas, ideológicas, sociales e incluso que ponen en peligro la vida. Estas rivalidades pueden transformarse en una escuela de hermandad en lugar de rivalidades vacías; en espacios de diálogo y encuentro en lugar de odio y exclusión; en caminos de paz, no de violencia. Esto nos exige abrirnos a la riqueza de nuestros hermanos y hermanas y tratarnos con dignidad", escriben los obispos. 

Monseñor Castro concluye: "Más allá de la competencia deportiva, este encuentro internacional nos invita a reconocer que formamos una sola familia humana, partiendo de nuestra diversidad". 

"En un mundo marcado por la tensión y el conflicto, y en un país herido por la violencia, las desapariciones, la corrupción y la injusticia, el deporte no debe ser una distracción de estos dolores, sino una oportunidad privilegiada para poner nuestras diferencias al servicio de la justicia, la verdad y la paz".

Un mensaje para la selección mexicana y los aficionados
Por su parte, el arzobispo primado de México, cardenal Aguiar Retes, se dirigió en otro mensaje a los integrantes de la Selección Nacional: jugadores, cuerpo técnico, directivos y a quienes "pocas veces aparecen ante las cámaras, pero acompañan cada entrenamiento y cada esfuerzo". Les expresó cercanía y oración. Les pidió vivir la experiencia "con gratitud, con humildad" y con la conciencia de que, más allá de los resultados, tienen la oportunidad de inspirar a niños y jóvenes.

"El deporte posee una profunda dimensión humana y educativa", escribió. "Cuando se vive con autenticidad, nos enseña que nadie alcanza grandes metas por sí solo; forma en la disciplina, el esfuerzo, la capacidad de levantarnos después de una derrota y el valor de trabajar juntos".

El arzobispo subrayó que los jugadores tienen una oportunidad extraordinaria, "en un tiempo en que nuestro país y el mundo necesitan reconciliación, unidad y esperanza".

Saludó también a las selecciones de las distintas naciones participantes. Deseó que cada encuentro fortalezca el respeto mutuo, la amistad entre los pueblos y el reconocimiento de que "somos una sola familia humana llamada a caminar en fraternidad".

El cardenal Aguiar Retes se dirigió además a todos los aficionados con una invitación sencilla: "Disfrutemos esta fiesta deportiva con alegría, sin perder de vista lo que verdaderamente da sentido a nuestra vida".

Pidió que la emoción de un partido no haga olvidar a la familia, ni distraiga de las responsabilidades cotidianas, ni aleje del encuentro con Dios, "fuente de nuestra esperanza y de nuestra alegría más profunda". Advirtió sobre la fugacidad de este tipo de sucesos: "Hay acontecimientos que nos emocionan durante unas semanas. Pero el amor de nuestros seres queridos, el servicio que prestamos a los demás y la presencia de Dios en nuestra vida son dones que permanecen y nos acompañan siempre".+