Mons. Buenanueva invitó a permanecer en Jesús siguiendo el ejemplo de Santa Teresa
- 18 de octubre, 2026
- San Francisco (Córdoba) (AICA)
En la fiesta patronal de El Tío, el obispo de San Francisco destacó la oración y la amistad con Cristo como caminos para una vida transformada por el amor.
Monseñor Buenanueva señaló que Santa Teresa enseña a permanecer en el Señor
El obispo de San Francisco, monseñor Sergio Buenanueva, invitó a la comunidad de El Tío a inspirarse en el testimonio de Santa Teresa de Jesús y a profundizar la amistad con Cristo, durante su reflexión por la fiesta patronal celebrada el 15 de octubre.
A partir de una anécdota de la tradición carmelitana, el prelado recordó el vínculo de pertenencia mutua entre la santa y Jesús, expresado en el diálogo: "Soy Teresa de Jesús" y "Y yo, Jesús de Teresa". Según explicó, allí se encuentra el secreto de la vida de la religiosa: Jesús como amigo y esposo, en una relación de amor y comunión.
La oración como camino de amistad con Jesús
Monseñor Buenanueva señaló que Santa Teresa enseña a todos los cristianos, más allá de su vocación particular, a permanecer en el Señor mediante la oración mental y el reconocimiento de su presencia en el interior del alma. Para ello, destacó la importancia del "recogimiento interior", entendido como el aprendizaje del silencio y la disposición para encontrarse con Dios.
El obispo vinculó esta enseñanza con la imagen evangélica de la vid y los sarmientos: Cristo es la fuente de la vida y los creyentes están llamados a permanecer unidos a Él para dar fruto. También recordó que las pruebas, las enfermedades, las hostilidades y los obstáculos que atravesó santa Teresa fueron parte de un camino de purificación interior que la hizo más dócil al amor de Dios.
En ese sentido, subrayó que el fruto verdadero de la vida espiritual no consiste en el prestigio, el reconocimiento o los logros materiales, sino en "una vida transfigurada por el amor en la escuela de Jesús crucificado".
Una comunidad que dé frutos de fraternidad y justicia
En su mensaje, el obispo expresó el deseo de que surjan nuevas vocaciones a la vida contemplativa, pero señaló que todos están llamados a la amistad con Jesús y a hacer fructificar ese amor en la vida social. Entre los frutos de esa experiencia cristiana, mencionó la paz, la concordia, la fraternidad, la justicia y la honestidad.
Al concluir, invitó a pedir que la comunidad cristiana y toda la sociedad de El Tío encuentren inspiración en el testimonio de su patrona. También manifestó el deseo de que no falten el trabajo, la educación para los niños y una intensa vida social, junto con la fe y el temor de Dios necesarios para vivir el Evangelio.
Como cierre de su reflexión, citó a Santa Teresa de Jesús: "Procuremos ir mirando esto siempre y despertándonos para amar", y recordó que el encuentro con el amor de Cristo hace posible vivir la fe con mayor disponibilidad y generosidad.+
