Mons. Carrara: 'La caridad es el criterio del verdadero culto'
- 7 de junio, 2026
- La Plata (Buenos Aires) (AICA)
En la celebración de Corpus Christi, el arzobispo de La Plata vinculó la adoración eucarística con el compromiso concreto hacia los pobres, la educación y el trabajo.
Solemnidad de Corpus Christi en la arquidiócesis de La Plata,
En el marco de la solemnidad de Corpus Christi y de la Colecta Anual de Cáritas, el arzobispo de La Plata, monseñor Gustavo Carrara, llamó a unir la fe eucarística con el compromiso solidario hacia quienes más sufren y afirmó que "la caridad es el criterio del verdadero culto".
La celebración, realizada este 6 de junio, reunió a comunidades parroquiales, movimientos eclesiales, colegios, grupos juveniles, religiosos, diáconos y fieles de toda la arquidiócesis.
La jornada comenzó con una adoración eucarística en la parroquia San Francisco de Asís y continuó con una procesión hacia la catedral platense, donde el arzobispo presidió la misa acompañado por sus obispos auxiliares y el clero arquidiocesano.
Durante la homilía, monseñor Carrara destacó que Corpus Christi es una manifestación pública de la fe en la presencia real de Jesucristo en la Eucaristía y recordó que "la adoración es misionera porque nos abre a los intereses del Señor".
Al evocar el Año Jubilar convocado para conmemorar los 800 años de la pascua de san Francisco de Asís, resaltó la figura del santo como modelo de cercanía a los más vulnerables. En ese contexto, recordó palabras del papa Francisco, quien describía al Pobrecillo de Asís como un hombre que caminó junto a los pobres, los enfermos y los descartados.
Colecta para seguir organizando la esperanza
El arzobispo vinculó especialmente la celebración eucarística con la Colecta Anual de Cáritas Argentina que se desarrolla en todo el país. "La Iglesia es Cáritas. Cáritas es la caricia de la Madre Iglesia que abraza y cuida a los que más lo necesitan, organizando la esperanza", expresó.
Profundizando sobre el sentido de la Eucaristía, citó a Benedicto XVI para recordar que Cristo no entrega simplemente algo a los hombres, sino que se entrega a sí mismo. Desde esa perspectiva, sostuvo que la comunión con Jesús debe traducirse necesariamente en obras concretas de amor y servicio.
"Eucaristía y pan entregado son dos caras de la misma medalla. Eucaristía y caridad son el cuerpo de Cristo acercado a quienes tienen hambre de pan material, sed de educación y urgencia por un trabajo digno", afirmó.
Asimismo, señaló que el papa León XIV enseña que la Eucaristía debe comprenderse también como una expresión sacramental de la caridad y de la justicia. Por ello, insistió en que la ayuda a los más necesitados no constituye una opción secundaria para los cristianos, sino una consecuencia directa de la fe celebrada.
En otro tramo de su reflexión, retomó textos de san Francisco de Asís para explicar el misterio de la presencia real de Cristo en el pan y el vino consagrados, e invitó a los fieles a renovar su asombro ante lo que definió como "el milagro de amor más grande".
Finalmente, exhortó a reconocer al Señor tanto en la Eucaristía como en el rostro de quienes atraviesan situaciones de sufrimiento. "Tampoco descuidemos a ese Señor que nos visita en la carne de los hermanos que sufren más", concluyó.+
