ODSA-UCA: las desigualdades condicionan el futuro de los jóvenes argentinos
- 28 de agosto, 2026
- Buenos Aires (AICA)
Un informe sobre jóvenes de 18 a 25 años advierte brechas en educación, empleo, bienestar psicológico, redes de apoyo y violencia de género según el origen socioeconómico.
ODSA-UCA: las desigualdades condicionan el futuro de los jóvenes argentinos
Un nuevo informe del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA (ODSA-UCA) advierte que las oportunidades de los jóvenes argentinos están fuertemente condicionadas por la posición socioeconómica de sus hogares de origen.
El estudio "Juventudes desiguales: entre la promesa y la exclusión", elaborado a partir de datos de la Encuesta de la Deuda Social Argentina (EDSA-UCA) correspondientes al período 2021-2025, analiza las condiciones de vida de jóvenes de entre 18 y 25 años.
El informe plantea que la exclusión juvenil es un fenómeno multidimensional: las desventajas educativas se combinan con empleos precarios, menores posibilidades de continuar estudiando, responsabilidades familiares tempranas y mayores vulnerabilidades psicosociales.
Las diferencias son marcadas en educación. Mientras el 69% de los jóvenes del estrato medio alto inició o completó estudios superiores, el 64,7% del estrato muy bajo no terminó la escolaridad obligatoria.
Educación y trabajo, dimensiones atravesadas por la desigualdad
Uno de cada cinco jóvenes no estudia ni trabaja. Sin embargo, la proporción asciende al 34,2% entre quienes pertenecen al estrato socioeconómico muy bajo, frente al 8,3% del medio alto. Al mismo tiempo, la posibilidad de dedicarse exclusivamente a estudiar cae del 41,2% al 15,6% entre ambos extremos.
El acceso a un empleo pleno de derechos también es reducido: alcanza apenas al 14,2% de los jóvenes. Otro 22,5% combina empleo irregular y desempleo reciente, mientras que el 10,7% permanece desempleado durante más de seis meses.
La desigualdad también afecta el bienestar
El estudio señala además que las condiciones de vida y las oportunidades se encuentran vinculadas con el bienestar psicológico y las redes de apoyo.
El 21,4% de los jóvenes presenta malestar psicológico, pero el indicador llega al 28,5% en el estrato muy bajo, frente al 15,5% en el medio alto. En cuanto a los vínculos sociales, el 15,7% de los jóvenes de sectores más desfavorecidos declara no tener amigos, frente al 1,7% del estrato medio alto.
Entre las mujeres jóvenes, las experiencias declaradas de violencia de género alcanzan al 19,4% en el estrato muy bajo, más de tres veces el 6,2% registrado en el estrato medio alto.
El ODSA-UCA concluye que las políticas destinadas a las juventudes requieren una mirada integral que articule educación, empleo y revinculación con el sistema educativo, pero que también contemple las condiciones de los hogares, el bienestar psicosocial, las redes de apoyo y la prevención de las violencias.
Más información, en www.uca.edu.ar y redes sociales.+
