Viernes 6 de noviembre de 2026

Primer Encuentro Nacional de Familias Carismáticas en Córdoba

  • 4 de noviembre, 2026
  • Alta Gracia (Córdoba) (AICA)
Más de 90 personas participaron de las jornadas que se desarrollaron en Alta Gracia y estuvieron centradas en la comunión, la corresponsabilidad y la misión compartida.
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Más de 90 personas pertenecientes a distintas familias carismáticas participaron del Primer Encuentro Nacional, que se realizó el 31 de octubre y 1 de noviembre en la ciudad cordobesa de Alta Gracia.

La convocatoria reunió a religiosas, religiosos y laicos de más de 15 congregaciones, con el propósito de reflexionar sobre los desafíos de vivir y transmitir los carismas fundacionales en una Iglesia sinodal.

La reflexión central estuvo a cargo del hermano Antonio Botana, de La Salle, quien invitó a comprender las familias carismáticas no solamente como nuevas estructuras organizativas, sino como una transformación profunda de las relaciones entre quienes comparten un mismo carisma. A partir de la imagen evangélica del vino y los odres nuevos, destacó que los carismas fundacionales son dones del Espíritu para toda la Iglesia y no propiedad exclusiva de los institutos religiosos.

En ese sentido, alentó a reconocer la dignidad bautismal común, fortalecer la formación compartida y generar espacios de encuentro, discernimiento y decisión corresponsables. También señaló que cada familia necesita reconocer su propia historia, sus posibilidades y desafíos, sin recurrir a modelos únicos ni recetas preestablecidas.

Experiencias de comunión y misión compartida
Uno de los momentos destacados fue la presentación de las experiencias de las familias carismáticas Oblata del Santísimo Redentor y Josefina. Ambas compartieron procesos de varias décadas en los que religiosos y laicos aprendieron a vivir y transmitir conjuntamente el carisma mediante la formación, el acompañamiento, la renovación de sus obras y la creación de espacios de participación.


Las jornadas incluyeron, además, espacios de conversación en el Espíritu, intercambio de experiencias y trabajos grupales. A través de un análisis FODA, los participantes identificaron avances y desafíos pendientes, entre ellos la necesidad de fortalecer los vínculos comunitarios, acompañar los procesos formativos, promover nuevos liderazgos y avanzar hacia una corresponsabilidad efectiva en los ámbitos de discernimiento y decisión.

La dimensión espiritual y fraterna también tuvo un lugar central. Una oración al estilo de Taizé, compartida con jóvenes de Córdoba, ofreció un espacio de silencio y contemplación, mientras que un fogón comunitario permitió a las distintas familias presentar creativamente su historia e identidad carismática.

Por su parte, el hermano Horacio Bustos, presidente de la Confederación Argentina de Religiosos y Religiosas (Confar), compartió un mensaje de agradecimiento y aliento, e invitó a caminar con humildad, audacia y esperanza. El encuentro concluyó con una Eucaristía presidida por el padre Joaquín, de los capuchinos, en la que los participantes pusieron en manos de Dios las búsquedas y los desafíos compartidos.

Como fruto de las jornadas, los participantes reafirmaron que las familias carismáticas no constituyen solamente una respuesta a la disminución de las vocaciones religiosas ni una estrategia para garantizar la continuidad de las obras, sino una expresión de la riqueza de los carismas compartidos por distintas vocaciones y una oportunidad para construir una Iglesia más participativa y corresponsable.+