Puerto Iguazú celebró 40 años de historia diocesana con una misa jubilar
- 18 de junio, 2026
- Puerto Iguazú (Misiones) (AICA)
Monseñor Nicolás Baisi dio gracias por el camino recorrido, recordó a los obispos que guiaron la Iglesia local y destacó la misión evangelizadora que sigue dando frutos.
Puerto Iguazú celebró 40 años de historia diocesana con una misa jubilar
La comunidad diocesana de Puerto Iguazú celebró los 40 años de su creación con una misa de acción de gracias presidida por su obispo, monseñor Nicolás Baisi, en el santuario Jesús de la Divina Misericordia. La celebración coincidió con el segundo aniversario del fallecimiento de monseñor Marcelo Martorell y reunió a sacerdotes, diáconos, seminaristas, religiosos, movimientos laicales y familias de toda la jurisdicción eclesiástica.
Durante la homilía, monseñor Baisi recordó que la diócesis fue creada en 1986 por san Juan Pablo II mediante la bula Abeunt alterna vice, con el nombramiento de monseñor Joaquín Piña Batllevell SJ como primer obispo.

Explicó que la nueva diócesis nació por iniciativa de monseñor Jorge Kemerer, quien impulsó su creación para fortalecer la tarea evangelizadora en el norte de Misiones.
El legado de los obispos Piña y Martorell
El obispo destacó la continuidad de la obra misionera iniciada siglos atrás por los jesuitas y valoró el aporte de los misioneros verbitas al crecimiento pastoral de la región.
Asimismo, señaló que durante el episcopado de monseñor Piña se consolidaron numerosas parroquias y comunidades, mientras que bajo el ministerio de monseñor Martorell se fortalecieron las vocaciones, la vida consagrada, la fe del pueblo y las obras de caridad.
Al contemplar el actual presbiterio y a los seminaristas, expresó que ambos pastores "se alegrarían al ver los frutos" de la Iglesia que ayudaron a construir.
Una Iglesia que sigue floreciendo
Monseñor Baisi evocó también una imagen ligada al fallecimiento de monseñor Martorell: la floración de los lapachos. Afirmó que ese signo refleja la realidad de una diócesis que sigue creciendo gracias a la oración, el trabajo y la entrega de tantas personas.

En el marco del Año Jubilar por las cuatro décadas de vida diocesana, sostuvo que toda esa historia constituye "una verdadera obra de Dios" y recordó la promesa del profeta Isaías sobre un pueblo llamado a transformar las armas en instrumentos de paz.
Renovar la misión evangelizadora
Al concluir su predicación, el obispo reafirmó que la misión de la Iglesia sigue siendo anunciar a Jesucristo mediante la proclamación de la Palabra y la celebración de los sacramentos, fuente del crecimiento de las comunidades a lo largo de estos cuarenta años.
Finalmente, invitó a sostener la esperanza en la promesa del Señor: "Yo estaré con ustedes hasta el fin del mundo", palabras que -afirmó- siguen alentando el camino de la diócesis de Puerto Iguazú.+
